Mayo 1, 2017

 

En la época en que muchos de nosotros crecíamos, durante los ochenta y noventa, nuestros padres nos enseñaron acerca de los peligros del tabaco, la importancia del ejercicio (¿Jane Fonda, se acuerdan?) y también sobre cuestiones ambientales serias como la lluvia ácida y la contaminación.

Guiados por nuestros padres, aprendimos importantes y valiosas lecciones para cuidar de nuestra salud y hacer nuestra parte en la conservación de las fuentes naturales de la Tierra. Sin embargo, también había cosas que era imposible que nuestros padres supieran en ese momento.

Hace dos décadas apenas, los ftalatos, los parabenos y el bisfenol A (BPA) no formaban parte del léxico de las personas. Ahora que contamos con más información, es nuestro turno de enseñarles a nuestros niños la sabiduría que nos transmitieron nuestros padres y también lo que hemos aprendido en el camino.

A continuación, cuatro asuntos que nuestros padres desearían haber sabido cuando éramos niños.
Alimentos

Ciertos alimentos procesados pueden contener muchas sustancias nocivas, como pesticidas, aditivos, colorantes y preservantes. Ciertos estudios han demostrado la existencia de un vínculo entre estos ingredientes y el cáncer, la obesidad y otros problemas de salud. Muchos, desde granos refinados y grasas trans, hasta edulcorantes artificiales y jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, se encuentran comúnmente en los alimentos.

En un estudio para Estados Unidos, publicado en la revista BMJ Open, un equipo de científicos dirigidos por Carlos Monteiro en la Universidad de Sao Paulo, descubrió que prácticamente el 60% de las calorías diarias de los estadounidenses provienen de alimentos “ultraprocesados”. Monteiro y sus colegas definieron como “ultraprocesados” a aquellos alimentos que contienen saborizantes, colorantes, edulcorantes y aceites hidrogenados, emulsionantes y otros aditivos. Según Time.com, el estudio también identificó, por primera vez, que este tipo de alimentos procesados es la principal fuente de azúcares agregados en la dieta de los estadounidenses.

Consejo para hoy: cuando esté en el supermercado, acérquese al sector de las frutas, verduras, lácteos, carne y pescado. Escoja alimentos frescos, locales u orgánicos por sobre los alimentos congelados, enlatados o procesados.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer recomienda leer las etiquetas de los alimentos, limitar la ingesta de carne roja y preferir granos enteros por encima de los alimentos con carbohidratos refinados, como pasteles, dulces, cereales para el desayuno endulzados con azúcar y otros alimentos con alto contenido de azúcar.

 

Cosméticos, perfumes y productos para el cuidado personal

Resulta que algunos shampoos, perfumes, maquillaje, lacas y otros productos de cuidado personal pueden contener ftalatos y parabenos. Los ftalatos son un grupo de productos químicos que se utilizan para hacer que los plásticos sean más flexibles y más difíciles de romper. Los parabenos son un conjunto de compuestos comúnmente utilizados para prevenir el crecimiento de levaduras, mohos y bacterias en los cosméticos y productos de cuidado personal. Estos ingredientes pueden tener relación con el cáncer y las alteraciones hormonales, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud.

Consejo para hoy: prefiera productos sin parabenos. La mejor manera de hacerlo, es leer la etiqueta de cuidado personal completa. Evite productos con ingredientes que terminan en “-parabeno”. Otro útil consejo al leer las etiquetas de estos productos de cuidado personal es buscar aquellos que voluntariamente declaren sus ingredientes de fragancias. Las empresas no están obligadas a divulgar en las etiquetas de sus productos los ingredientes de fragancias
Productos de limpieza

¿Sabe qué hay en sus productos de limpieza? Las compañías que producen productos de limpieza doméstica no están obligadas legalmente a colocar una lista de ingredientes en sus envases y, de esta manera, los fabricantes han podido evitar revelar los ingredientes de sus productos de limpieza bajo la apariencia de estar protegiendo secretos comerciales.

Muchos productos de limpieza tampoco revelan lo que contienen sus “fragancias”. Según Women’s Voices for the Earth, dentro de las fragancias sintéticas pueden incluirse los ftalatos, que algunos estudios han relacionado con la infertilidad y la diabetes gestacional.

Consejo para hoy: busque productos de limpieza que revelen sus ingredientes en las etiquetas de sus productos, incluidos los ingredientes de fragancias.

Dé su preferencia a las empresas que se hayan comprometido a no usar ftalatos en sus fragancias.
Plásticos

En la película “El Graduado”, el Sr. McGuire le dice al protagonista de la película, Benjamin Braddock: “Quiero decirte solo una palabra, una sola palabra. Plásticos.”

Quizás los plásticos eran símbolo de futuro en 1967, pero ahora, en 2017, sabemos más cosas que antes, esto es, que los productos plásticos pueden ser perjudiciales para su salud. El bisfenol-A (BPA) y los ftalatos son utilizados para fabricar una gran cantidad de productos de plástico, incluidas las mamaderas, tazas para bebés, chupetes y mordedores. El BPA puede filtrarse de los envases de plástico a los alimentos y bebidas, y estudios en animales han demostrado que la exposición al BPA puede producir efectos en el desarrollo.

Además, otros estudios en animales han asociado la exposición al ftalato con efectos adversos sobre el hígado, el riñón y el sistema reproductor masculino y femenino, especialmente cuando se producen exposiciones al organismo en desarrollo.

Sugerencia para hoy: use recipientes de vidrio, cerámicos y de acero inoxidable para los alimentos y bebidas, especialmente sin son calientes. Las mamaderas de vidrio son recomendadas para bebés que aún no se alimentan solos. Evite los plásticos con los números 3 o 7 y todo lo que más pueda. No utilice productos hechos de cloruro de polivinilo o PVC, y cambie su cortina de ducha de vinilo por una de tela.

Conocimiento es Poder. Transmítalo.

logo seventh generation

Contamos historias con el objetivo de producir una revolución en el consumidor que nutra la salud de las próximas siete generaciones y más allá todavía.